Todas las entradas de: unasyotras

Gazpacho de sandía

Según la receta publicada en https://www.javirecetas.com/gazpacho-de-sandia/

Ingredientes (para 4 vasos): 600 gramos de tomate de pera, 500 gramos de sandía (con la piel ya quitada, equivale a unos 900 g de sandía entera), 1/2 cebolla, 1/2 pimiento verde, 1/2 pimiento rojo, 1 diente de ajo pequeño, una cucharada de aceite de oliva, 3 cucharadas de vinagre de vino blanco (al gusto), sal y pimienta.

Modo de hacerlo: En una batidora de vaso alto se ponen en primer lugar los pimientos y la cebolla cortados en trozos grandes y el diente de ajo. Se puede añadir medio tomate para que triture mejor.

Cuando las verduras más duras están trituradas se añaden la sandía y los tomates (si la batidora es buena no es necesario pelar los tomates). Se añade el aliño y se bate bien.

Se puede servir así directamente o añadirle cubitos de hielo para que esté más líquido.

Dalha mhamra (ضلعة محمرة), épaule d’agneau aux abricots (recette de Salima, qu’elle nous a servi à Rabat en 2014)

Ingrédients : une épaule d’agneau, abricots secs, amandes, cannelle, safran, une tête d’ail + 3 ou 4 gousses, un oignon, beurre, sel

On lave l’épaule d’agneau et on la sèche bien. On fait griller le safran et on le mélange à de l’ail pilé et du sel. Avec ce mélange on macère l’épaule, dessus, dessous et à l’intérieur. On fait de petits trous dans la viande pour y mettre des gousses d’ail pelées (l’équivalent d’une tête). On laisse reposer.

Au bout de deux ou trois heures on fait cuire. Au fond d’une marmite en fonte on met un oignon coupé en tranches, l’épaule dessus, des petits morceaux de beurre sur l’épaule et puis un peu d’eau. On fait mijoter à petit feu et on rajoute un peu d’eau. Au bout de 2 ou 3 heures, la vapeur aidant, la viande est bien onctueuse.

On met la viande dans un plat à four, qui passera 15 mn au four juste avant de servir.

Pendant, dans la marmite, dans la sauce de la viande on fait cuire les abricots (qu’on a mis pendant une demi-heure dans de l’eau) avec un peu de cannelle en poudre, pendant 5 à 10 mn.

On sert l’épaule entourée d’abricots et d’amandes grillées ou frites.

Olivos de justicia

Cuando Isidro L.-A. me pidió un texto para su libro Olivos de Justicia mi primera reacción fue de sorpresa y me pregunté qué razón había, más allá de la amistad que nos une desde hace años, para elegirme para la presentación de un libro de arte.

A pesar de mis dudas, le pedí que me explicase aquella instalación, qué significaba, cuál era su intención al realizarla. Me contó que las ramas de olivo por él instaladas en una plaza de Bruselas, frente al magnífico edificio del Palacio de Justicia, quieren representar la fragilidad de la persona inmigrante ante el impenetrable aparato administrativo del país al que llega -o en el que vive desde hace años. Inmediatamente comprendí su idea.

Como jurista que soy, las sentencias y resoluciones de la administración me han hecho encontrarme con casos en que los particulares se ven confrontados a situaciones ridículas, injustificadas, inexplicables, por razones diversas: la falta de lógica de una norma, la cerrazón del funcionario o el juez al aplicarla, el mal funcionamiento de la administración en general o cualquier otro motivo. El resultado es a menudo que la persona que se encuentra inmersa en estas situaciones ve cómo su vida normal, sus derechos, su tranquilidad, se ven alterados de modo significativo sin que alcance a comprender el porqué de todo ello.

Y en estos ocasiones la imagen que repetidamente me han sugerido las vicisitudes de las personas normales, las personas de a pie, ante la Administración y la Justicia (escritas necesariamente en mayúsculas) es la de unos muñequitos en manos de gigantes que, a modo de dioses griegos, se entretienen jugando con ellos y, de un solo movimiento de su dedo, las más de las veces irreflexivo, pueden alterar la normalidad de sus vidas.

Sin embargo, nada comparable a lo que ocurre cuando esas personas-juguetes llevan, además, el adjetivo de “inmigrante”. Entonces ya no se trata de ligeros vaivenes, sino que los dioses de la ADMINISTRACIÓN y el ESTADO (ahora ya con todas las letras en mayúscula) pueden, de un solo golpe de su dedo meñique, poner por alto la vida de las personas, separar a las familias, a las parejas, expulsar de nuestro país a quien lleva años viviendo aquí y aquí tiene toda su vida.

La realidad de este país, la percepción del mismo que se tiene como española (y además de origen español), la de un Estado de Derecho al estilo de lo que se disfruta en el “primer mundo”, caracterizado por sujetar las decisiones del Estado a la previsibilidad de su sometimiento a la ley, por la ausencia de arbitrariedad, por la consideración en definitiva de las personas como ciudadanas, como sujetos de Derecho, desaparece ante el extranjero: las decisiones del Estado dejan entonces de ser previsibles, las normas tienen grandes espacios dejados a la decisión de la “autoridad competente”, y esos márgenes de discrecionalidad se convierten en nichos de arbitrariedad, colocando a la persona extranjera, sobre todo al inmigrante, en una situación de inseguridad jurídica permanente: la renovación de la residencia o de un visado, el reconocimiento de un matrimonio, la reagrupación familiar, la concesión de la nacionalidad, o algo tan simple como la inscripción de un nacimiento en el Registro civil, se convierten para la persona inmigrante en otras tantas ocasiones de verse confrontada a un sistema a menudo injusto, incomprensible porque arbitrario, un sistema plagado de normas absurdas, de aplicaciones aleatorias, en definitiva, un sistema basado en la no consideración de la persona inmigrante como ciudadana, como sujeto de Derecho.

Y así, la percepción de este país que he tenido o tengo como española que vive aquí, se ha visto siempre alterada por mi otra identidad, la de marroquí de nacionalidad española. Mi madre, que, aunque española, nació y vivió siempre en Marruecos, no se encuentra bien de salud desde hace algún tiempo y se ha venido a vivir a España, donde estamos sus hijos. Por el contrario, mi amiga Fatima, cuya madre, también enferma, tiene a sus hijos en España, lleva años presentando papeles y más papeles sin que la Administración española considere nunca justificado que una madre anciana se reúna con sus hijos. La única diferencia entre la madre de Fatima y la mía es su nacionalidad y este “detalle” hace que los sentimientos, la familia, la salud de las personas, todo ello se mueva, cual frágiles olivos, al albur del viento, frente al mastodonte impasible del “Palacio de Justicia”, irónico nombre.

Como en esas películas en que, de pronto, un pequeño cambio en la vida del protagonista altera su realidad y su percepción, cásese con un inmigrante, o, más simplemente, tenga un amigo o un compañero de trabajo inmigrante. Así, con el conocimiento de sus problemas descubrirá que ese Estado que para los españoles las más de las veces resulta protector, un “ente” al que reclamar nuestros derechos y la solución de muchos de nuestros problemas, se convierte para esas personas en la pared de hormigón contra la que se estrellan muchas de sus aspiraciones legítimas o de la que reciben un trato irrespetuoso y denigrante. Un ejercicio interesante éste de colocarse en la piel del “otro” (o de la “otra”) par así ver que, como bien expresa Isidro L.-A. con su instalación, las personas que vinieron de fuera en algún momento no son más que frágiles ramas de olivo frente a la fortaleza de ese Palacio de Justicia que tan bien representa la dureza del Estado, la inexpugnabilidad de nuestra sociedad para quienes proceden de otras tierras, y a quienes seguimos considerando “extranjeros” por muchos años que lleven aquí.

(Texto publicado en 2007, como parte del libro de Isidro L-Aparicio Olivos de justicia).

Surrealismo jurídico en las universidades andaluzas (y 2)

Un Acuerdo firmado en julio de 2018 reconoce a todos los empleados del sector público andaluz el derecho a un permiso de paternidad de hasta 20 semanas. La Ley andaluza de Igualdad de noviembre de 2018 incorpora ese mismo derecho, dándole rango de ley.
Todos los empleados del sector público andaluz disfrutan plenamente de este derecho desde el mismo día en que el Acuerdo fue publicado en el BOJA, incluso con efectos retroactivos. ¿Todos? ¡No! Las universidades andaluzas resisten. Sus Servicios jurídicos, sus Vicerrectorados de Profesorado y sus Gerencias llevan más de 9 meses pensando si los empleados de las universidades son personal del sector público andaluz o no lo son, llevan más de 9 meses pensando, por lo tanto, si las propias universidades públicas andaluzas son sector público andaluz o no lo son.
Es lógico que les lleve tanto tiempo porque lo cierto es que es una cuestión ardua. Por eso, para abordarla y comprender sus dificultades lo mejor será dividir la pregunta. A lo mejor se debaten sobre si las universidades públicas de Andalucía son sector público o no lo son. ¿Y si resulta que no son sector público?, ¿y todo este tiempo convocando oposiciones para el acceso a la condición de funcionario o funcionaria? ¿Podían hacerlo si no son sector público?, ¿serán válidas todas esas plazas convocadas a lo largo de años y años?
Pero, a lo mejor la duda no está ahí, a lo mejor se preguntan si son andaluzas. Tiene sentido, puesto que el saber es universal, quizás no podamos considerar que las universidades son de aquí o de allá. Su propio nombre lo indica, ¡son universales, y por lo tanto no pueden ser andaluzas!
Por favor, decídanse ya, ¿son las universidades públicas de Andalucía sector público andaluz o no lo son? Y apliquen las normas en consecuencia, pero todas, no las que nos gustan sí y las que no nos gustan no.

Por cierto, que no alcanzamos a comprender por qué las universidades públicas de Andalucía tienen tanta prevención a reconocer a sus trabajadores un permiso de paternidad ampliado. ¿De qué tienen miedo?

¿Hemos alcanzado ya la igualdad? (De si las mujeres pueden o no decir tantas tonterías como los hombres)

La reseña que Anna Caballé hace en Babelia del último libro de Laura Freixas puede tener dos lecturas, optimista o pesimista.
Podemos pensar que la igualdad está más cerca si una mujer se puede permitir decir tantas tonterías como un hombre, pues no de otra forma se puede calificar la perorata pseudofilosófica que Anna Caballé nos atiza como introducción a la reseña del último libro autobiográfico de Laura Freixas. Ésta, aunque parezca mentira, es la interpretación optimista.
La pesimista, y es un favor que le hacemos a Anna Caballé, es pensar que una mujer se considera obligada a hacer esa introducción pseudofilosófica como justificación para poder luego incardinar la autobiografía de una mujer en una supuesta herencia de Kierkegaard.
Desgraciadamente ésta debe ser la interpretación correcta porque, cuando he buscado esa reseña en la página web del Babelia no la he encontrado, a pesar de que están casi todos los restantes artículos del Babelia de 22 de junio de 2019. Dos mujeres en un solo artículo, sin referencia a ningún hombre en concreto debe ser demasiado para la página cultural de El País.

Anna Caballé, “¿Ama de casa, yo?”, Babelia (El País), 22-6-2019, reseña del libro autobiográfico de Laura Freixas, A mí no me iba a pasar, 2019.

Les traductions

En espagnol, selon la wikipedia (vue le 30 avril 2019) :

  • Edición de Rafael Cansinos Assens (México, 1955): es la primera versión directa, literal e íntegra al castellano y que Jorge Luis Borges consideraba «la mejor», la más «delicada y rigurosa versión del libro famoso».
  • Edición de Juan Vernet (1964): considerada la más aceptable filológicamente. Nueva versión de 1990, añadiendo una introducción interesante.
  • Edición Juan Antonio Gutiérrez-Larraya y Leonor Martínez (arabistas de la Universidad de Barcelona, 1965). Reeditada por Ediciones Atalanta (2014).

Mais probablement certaines versions en français sont plus proches du texte original.

Celle de Khawan (d’après Vernet y Khawam: Mil y una noches):

Cette nouvelle édition, parue en 1986 (traducción española en Edhasa, 2007), essaye de reprende le noyau originel, en revenant aux s. XII et XIII, mais elle supprime le découpage en nuits, organisant les contes par thématiques.
Khawam est poussé par l’expérience de son père, traducteur de manuscrits arabes: dès que l’original descendait en dessous de la taille, inconsciemment il changeait le poème et traduisait sans les détails les plus scabreux (…) Khawan, donc, se dispose à reprendre l’ambiance authentique des Mille et une nuits, éliminant des textes, en rajoutant d’autres, et négligeant aussi bien les influences occidentales que celles venant de l’intégrisme religieux et donc, avec cette version de Khawam plus d’un calife est sur le point d’être lynché, le vin enivrant remplace les jus, les femmes de toute condition ont un plus grand appétit sexuel et les poèmes sont licencieux.

Finalement la version de Jamel Eddine Bencheikh et André Miquel (3 tomes, chez La Pléiade et Folio en poche), l’une des éditions françaises les plus proches de l’original arabe et prenant ce qu’il y a de meilleur des traductions précédentes:

“Quant au style d’écriture, ils ont eu le génie de rendre les éléments vulgaires comme les insultes, les menaces de mutilations ou de mort, ainsi que les éléments érotiques, par un vocabulaire recherché et diversifié, organisé par une syntaxe brillante, le tout bien loin du langage de rue. On éprouve paradoxalement du plaisir, purement littéraire, à lire des insanités”. (extrait d’un article de Vincent Demers).
La version de Jamel Eddine Bencheikh et André Miquel reste sulfureuse là où le texte l’est, mais avec le souci de ne pas faire de l’érotisme un argument commercial, soulignant bien toutefois dans la préface de l’édition que «les Mille et Une nuits ne sont pas le Kamasutra».

Pour les versions en arabe je me sens incapable de faire de même.

De même pour l’italien.

Autour des Mille et une nuits

On signale en général que l’introduction des Mille et une nuits en Europe se fit en 1704, sous Louis XIV, grâce à la traduction de Galland, édition qui servit à une importante diffusion dans toute l’Europe et au début de l’engouement orientaliste.

Par contre, Vernet (un des traducteurs à l’espagnol) soutient que dans la culture hispanique on connaissait et appréciait cette œuvre depuis le XIII ème siècle.

Quant au monde arabe, certains auteurs soutiennent qu’on y considérait Les mille et une nuits comme une œuvre mineure et que ce fut l’invasion française par Napoléon qui fit voir dans le monde arabe l’importance que l’Europe conférait à cette oeuvre.

Pourtant, selon Abdelfattah Kilito (L’oeil et l’aiguille. Essais sur Les Mille et Une Nuits, 1992, réédition La Découverte, 2010) “cette compilation de récits anonymes ne remplit aucun des critères classiques de la littérature arabe : un style noble, un auteur précis et une forme fixe ; de plus, elle met en avant de nombreux particularismes et dialectes locaux, bien éloignés de l’horizon des lettres, ce qui laisse à penser que si Galland n’avait pas transmis cette mémoire, elle aurait disparu” (Wikipedia, vue le 30 avril 2019).

Nombreuses sont les analyses de cette oeuvre:

Borges et Les Mille et Une Nuits, Sobhi Habchi (Revue de littérature comparée, 2006)

“Borges, lecteur de Mille et Une Nuits, fait de ce chef-d’œuvre l’expression même du rêve qui anime toute son écriture : réaliser le livre infini, le livre absolu, faire que le poète, en un acte insensé et sublime, s’égale à Dieu”.

De quelques nuits, André Miquel (Fata Morgana, 2001, 15 €)

“Miquel, professeur arabisant de renom, traducteur des Mille et une nuits choisit 8 contes emblématiques, en fait un commentaire érudit, et montre toute la richesse et la générosité de la civilisation arabe médiévale” (Librairie Ombres Blanches).

La féminisation du monde, Essai sur les Mille et Une Nuits, Malek Chebel (Payot, 1996)

“Pour le rendre supportable, les femmes ont dû fémniser le monde que les entourait en le racontant” (Interview dans www.persee.fr).

Le Secret des Mille et Une Nuits : l’inter-dit de Shéhérazade, Edgar Weber, (éd. Eché, 1987,  épuisé; en numérique)

“Dans une société où la femme est à ce point interdite, pourquoi parle-t-on tant d’amour? Dans une tradition où la femme est avant tout mère, pourquoi est-elle ici amante? Et si ce recueil était la revanche du désir et du plaisir sur la loi et l’obéissance ?” (Librairie Ombres Blanches).

Suites de Les mille et une nuits

 

Les Mille et une nuits a donné lieu à de très nombreuses suites. Voici une séléction d’après la Librairie Ombres Blanches à Toulouse:

Les Mille et Une Nuits, Naguib Mahfouz (Actes Sud-Sindbad , 2001 , 21.19 €)

Ravi par les histoires que Schéhérazade lui a racontées pendant mille et une nuits, le sultan Schahriar décide de la garder comme épouse. Les habitants du Caire célèbrent l’heureux dénouement, sans savoir qu’ils vont désormais assister, dans leur vie quotidienne, à des événements aussi étranges et merveilleux que les contes de Schéhérazade…
Il fallait toute la verve de Naguib Mahfouz pour prolonger ainsi les Mille et une nuits, en une succession vertigineuse de faits divers où s’abolissent les frontières entre le rêve et la réalité, la folie et la sagesse, le bien et le mal.

Une nuit dans un harem maure, Anonyme (Picquier, 2003, 18.00 €)

Ce roman érotique anglais écrit à la fin de l’ère victorienne est construit sur le même principe que Les mille et une nuits. Echoué, Lord Herbert est recueilli par les neuf femmes d’un pacha. Pour les remercier de leur gentillesse, il leur promet de les honorer chacune leur tour avant son départ. Mais avant cela, chacune d’entre elles raconte l’épisode le plus voluptueux de sa vie.

La mille et deuxième nuit, Théophile Gautier (éd. Mille et une nuits , 2003 , 2.50 €)

Ce texte met en scène la sultane Schéhérazade, venue chercher de l’aide auprès d’un littérateur médiocre. Elle explique que le traducteur de ses contes, Antoine Galland, a trompé l’univers en relatant son histoire dans les contes des Mille et une nuits : en fait, le sultan, toujours plus affamé d’histoires, menace chaque matin de lui couper la tête si elle est en manque d’inspiration.

Le Manuscrit trouvé à Saragosse, Jean Potocki (L’imaginaire Gallimard n° 463, 2002, 10.00 €)

Le roman du comte Jean Potocki (écrit en français) a été unanimement salué comme un livre génial, un sommet du fantastique … Objet étrange, roman-gigogne,  ample comme le Don Quichotte, mais composé en étoile, à la façon des Mille et Une Nuits et, plus encore, de l’Heptaméron de Marguerite de Valois ou du Décaméron de Boccace.
L’histoire commence avec la prétendue découverte d’un vieux manuscrit, en 1809, lors de la prise de Saragosse par les troupes françaises et polonaises. C’est pour l’auteur le prétexte d’étaler une immense culture dans l’enveloppe d’un roman fantastico-picaresque : traversant la Sierra Morena, région qu’on dit hantée par les revenants et les mauvais sorts, le jeune narrateur, arrivé dans une auberge abandonnée, voit entrer dans sa chambre, au douzième coup de minuit, ” une belle négresse demi-nue ” qui l’invite à la suivre …  Puis l’histoire se déploie comme un kaléidoscope dans une multitude d’histoires enchevêtrées, narrées par des personnages différents, qui, chaque fois, ramènent le héros à son point de départ et répètent le même schéma mais tissé de façons si différentes qu’on ne sait plus où est le rêve, où est le réel, où est le diable … Texte établi, présenté et préfacé par Roger Caillois.

Conte de la 1002e nuit, Joseph Roth (Gallimard, 2003 ,7.50 €)

À un chah de Perse saisi de tenace mélancolie, le chef de ses eunuques conseille un voyage dans la vieille Europe. Ainsi, pour la première fois depuis des siècles, le descendant des envahisseurs orientaux revient à Vienne, en voyage officiel cette fois. Il jette bientôt son dévolu sur une ravissante comtesse, exige de passer une nuit avec elle. Les autorités, police, militaires, s’emploient à satisfaire son caprice. Mais c’est dans une maison close aménagée pour l’occasion, auprès d’une prostituée qui ressemble à la comtesse, que sera habilement guidé le potentat ravi. Commencé à la manière d’un conte oriental, le récit prend bientôt sa véritable dimension de roman viennois, roman d’une société naïve et cynique, corrompue et promise à la mort. Cette 1002e nuit est bien l’une des dernières fêtes viennoises célébrée par la littérature.

Les nouvelles mille et une nuits, Robert Louis Stevenson (in “Intégrale des nouvelles”, vol 1, Phébus coll. Libretto , 2001 , 12.90 €)

Ces merveilleuses Nouvelles Mille et une nuits, suite de contes qui mettent en scène un jeune prince anglais, Florizel, qui, à l’instar du calife Haroun al Rachid, part courir les rues de Londres à la recherche d’aventures.

Henry James écrivait : « Comme leur titre l’indique, Les Nouvelles Mille et Une Nuits nous offrent le merveilleux sous sa forme la plus franche et la plus délectable. En partie extravagantes, en partie très spécieuses, elles sont le fruit d’une idée fort heureuse : situer une série d’aventures, de pures aventures, dans le cadre de la vie anglaise contemporaine et les raconter sur le ton calme et ingénu de Shéhérazade. Dans cette veine, Le Club du suicide est la plus grande réussite de R. L. Stevenson. Ses deux premières pages, sans parler des autres, demeurent gravées dans la mémoire.»

Et puis, dans d’autres domaines:

Les énigmes de Schéhérazade, Raymond Smullyan (Flammarion, 1998, 15.00 €)

Ou comment une malicieuse princesse vient à bout de 200 questions de logique et de mathématique. Dans le désert, un chameau se dirige vers l’Est. Un autre vers l’Ouest. Comment font-ils pour se regarder ? Voici, résumée, l’une des plus simples parmi les 200 devinettes que la malicieuse princesse soumet au roi son mari pour le tenir en haleine. Mathématicienne ou logicienne, la Shéhérazade de Smullyan ajourne ainsi habilement, nuit après nuit, l’échéance de son exécution. D’austère, la logique se change en une plaisante discipline et le paradoxe d’Epiménide, le théorème de Gödel, le paradoxe de Russell ou encore le célèbre dilemme du prisonnier nous apparaissent soudain tout à fait accessibles. Alliance savoureuse du drôle et du sérieux, du légendaire et du réel, du littéraire et du scientifique, ce livre enchantera les amoureux des mathématiques … Tous ces problèmes d’arithmétique, d’algèbre, de logique et de probabilités sont résolus en fin d’ouvrage !

Shéhérazade, les saveurs des Mille et Une Nuits, Odile Godard/Jean-Bernard Naudin/Irène Frain (Chêne, 1993, 39.90 €)

Au fil des contes, ce ne sont que banquets communautaires ou soupers galants au cours desquels les mets rivalisent de raffinement et d’inventivité et concourent à la volupté et à la jubilation. Suivez Schéhérazade et le roi Chah Riyâr à travers l’Orient et ses palais somptueux, de chambre nuptiale en pavillon de jardin, de terrasse en alcôve, de jardin clos en hammam. Ce livre nous offre une panoplie de recettes : de la moussaka au poulet aux épices en passant par le thé à la menthe et les loucoums. Tout un voyage à travers les épices, les odeurs, mais aussi les rituels des repas comme la “célébration des hors-d’oeuvre”. Comporte neuf chapitres retraçant chacun un conte. A la fin, 70 recettes sont regroupées.

Les soupers de Schéhérazade, Odile Godard (Actes Sud , 1990 , 18.50 €)

Les soupers de Schéhérazade est plus qu’un simple livre de recettes orientales, c’est une sorte de livre de chevet pour gourmet. Ces flâneries gourmandes dans lesquelles s’intercalent des recettes sont autant d’historiettes et de petits contes qui tendent tous à nous aiguiser les sens. Les arabes prétendent que la gourmandise est favorable à la beauté, d’accord en cela avec Brillat-Savarin: « ceux qui savent manger sont comparativement de dix ans plus jeunes que ceux à qui cette science est étrangère ».

Mille et une nuits: les meilleures traductions

En espagnol, selon la wikipedia (vue le 30 avril 2019):

  • Edición de Rafael Cansinos Assens (México, 1955):  es la primera versión directa, literal e íntegra al castellano y que Jorge Luis Borges consideraba «la mejor»,​ la más «delicada y rigurosa versión del libro famoso».
  • Edición de Juan Vernet (1964): considerada la más aceptable filológicamente. Nueva versión de 1990, añadiendo una introducción interesante.
  • Edición Juan Antonio Gutiérrez-Larraya y Leonor Martínez (arabistas de la Universidad de Barcelona, 1965). Reeditada por Ediciones Atalanta (2014).

Mais probablement certaines versions en français sont plus proches du texte original.

Celle de Khawan (d’après Vernet y Khawam: Mil y una noches):

Cette nouvelle édition, parue en 1986 (traducción española en Edhasa, 2007), essaye de reprende le noyau originel, en revenant aux s. XII et XIII, mais  elle supprime le découpage en nuits, organisant les contes par thématiques.
Khawam est poussé par l’expérience de son père, traducteur de manuscrits arabes: dès qe l’original descendait en dessous de la taille, inconsciemment il changeait le poème et traduisait sans les détails les plus scabreux (…) Khawan, donc, se dispose à reprendre l’ambiance authentique des Mille et une nuits, éliminant des textes, en rajoutant d’autres, et négligeant aussi bien les influences occidentales que celles venant de l’intégrisme religieux et donc, avec cette version de Khawam plus d’un calife est sur le point d’être lynché, le vin enivrant remplace les jus, les femmes de toute condition ont un plus grand appétit sexuel et les poèmes sont licencieux.

Finalement la version de Jamel Eddine Bencheikh et André Miquel (3 tomes, chez La Pléiade et Folio en poche), l’une des éditions françaises les plus proches de l’original arabe et prenant ce qu’il y a de meilleur des traductions précédentes:

“Quant au style d’écriture, ils ont eu le génie de rendre les éléments vulgaires comme les insultes, les menaces de mutilations ou de mort, ainsi que les éléments érotiques, par un vocabulaire recherché et diversifié, organisé par une syntaxe brillante, le tout bien loin du langage de rue. On éprouve paradoxalement du plaisir, purement littéraire, à lire des insanités”. (extrait d’un article de Vincent Demers).
La version de Jamel Eddine Bencheikh  et André Miquel reste sulfureuse là où le texte l’est, mais avec le souci de ne pas faire de l’érotisme un argument commercial, soulignant bien toutefois dans la préface de l’édition que «les Mille et Une nuits ne sont pas le Kamasutra».

Pour les versions en arabe je me sens incapable de faire de même, en grande partie à cause d’un manque d’information.

Cependant, on peut reprendre certaines informations d’intérêt. Par exemple, la wikipedia signale que dans certaines versions éditées dans les pays arabes “un narrateur masculin se trouve adjoint à Shéhérazade pour rétablir l’équilibre des sexes et amoindrir l’atteinte à l’autorité du sultan, si habilement contournée par l’astuce de la jeune femme”.Également la wikipedia signale les difficultés de l`´ecition en Égipte, interdite en 1980, attaquée judiciarement par un groupe d’acocats islamistes, épisode qui donna lieu à un film.

De même pour l’italien.