Madrid fue un vaivén de visitas. La mayor parte de la familia vivía allí, así que vimos a innumerables parientes. Por primera vez para mí, a la tía Pilar y sus hijos y sus nietas, quizás también a la tía Rosario, ambas hermanas de mi abuela Julia, es decir, aquellas niñas que llegaron en barco … Seguir leyendo Capítulo 26