Como consecuencia de la muerte de mi abuelo todo cambió en la casa, y lo más fundamental para la vida cotidiana fue, quizás, que tuvieron que aceptar realquilados. Aquel piso pequeño se convirtió casi en una pensión, dos dormitorios se alquilaron, el más grande lo compartían dos hombres, que no se conocían de nada. En … Seguir leyendo Capítulo 7