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Primer amor, de Cristina Peri Rossi

Me ha encantado el cuento de Cristina Peri Rossi Primer amor, recogido en el libro de Laura Freixas Madres e hijas.

Realmente excelente. Lleno de humor, consigue reflejar el pensamiento infantil, con esa mezcla particular de rigidez y libertad absoluta. Libertad para comprender el mundo y crear soluciones al margen de las normas sociales. Y de la mano, de un modo casi natural, nos lleva la autora a una reflexión sobre estas normas sociales.

Más de moriscos

Málaga, 3 de agosto, en una librería de viejo:

–¿Tienen algo de moriscos?

–Mire, aquí tiene las guías de viajes y luego, aquí, está todo lo relacionado con sitios exóticos, por ejemplo si una novela se desarrolla en el Tibet, pues está aquí.

–Vale, pero es que los moriscos son de España.

Y me enseñó un libro sobre el Protectorado español en Marruecos.

¡Qué difícil resulta leer!

¿Dónde están los moriscos?

—Por favor, querría algo sobre los moriscos.

—Llévese éste que está rebajado.

Y se fue para otro lado. Pensé que iba a traerme más libros, pero no, se había puesto a otra tarea.

Insistí—, ¿Y qué más tienen?

—Éste es excelente.

Tampoco tenía continuidad la frase.

Volví a insistir—, ¿Y qué más tiene?

Tiene que mirar por aquí, en Historia Medieval.

 

Y allí me dejó, ante un estante en el que sólo encontré otro libro sobre los moriscos. Moriscos que,  por cierto, «aparecen» cuando se acaba la Edad Media.

«La Bóveda», la librería que la Universidad de Granada tiene en pleno centro de la ciudad es una ruina, supone todos los años unas pérdidas de muchos euros, pérdidas que recaen sobre el presupuesto de la propia universidad.

El gasto podría estar justificado si la librería La Bóveda fuese un referente en la ciudad, si se hubiera convertido en el lugar en que encontrar ese libro que no tienen las demás librerías, y, desde luego, el sitio en el que exponer la producción de  los miembros de la propia universidad.

Y a lo mejor están allí, pero desde luego son difíciles de encontrar.

¡Quién querría comprar un libro en ese ambiente hostil, a más de ignorante!

Por supuesto yo me fui sin encontrar nada que satisficiese mi interés. ¡Bravo!

 

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«La escala de los mapas» de Belén Gopegui (1993)

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«Sergio Prim, geógrafo de profesión, ha visto cómo su sueño de amor por Brezo Varela se cumplía y ha sentido pánico».

Magnífico resumen de una novela que nos sitúa en el sufrimiento de una persona que tiene miedo de la vida, miedo a vivir.

Un estilo barroco, con un uso de los adjetivos radicalmente propio, pero con el acierto de transmitirnos con exactitud sentimientos y vivencias desconocidos para alguien como yo. Un estilo a veces excesivo. Hay que dejarse llevar, a veces perder pie.

Escalonias glaseadas

Ingredientes: Para un acompañamiento para 4 personas: 500 g de escalonias, una cucharadita de café de azúcar, 30 g de mantequilla, sal y pimienta.

Modo de hacerlo: Poner en un cazo o cacerola las escalonias peladas junto con la mantequilla. A fuego medio remover sin cesar hasta que las escalonias se doren suavemente.

Añadir el azúcar y caramelizar a fuego suave.

Cubrir con agua, añadir sal y pimienta y dejar cocer sin tapar hasta que el agua se evapore completamente.

Utilizar como acompañamiento con un asado de ternera, pollo o pescado asado.

También se pueden tomar frías como aperitivo.

La receta original (en francés) en http://www.cuisinons-les-legumes.com/echalote-confite-gastronomie/

Salsa verde para samosas

He probado una salsa un poco picante pero muy fresca para acompañar unas samosas indias (especie de empanadillas, rellenas de patata, guisantes y maíz). Aunque las samosas (que estaban adaptadas al gusto europeo) resultan un poco sosas, la salsa resulta muy sabrosa y puede acompañar muy bien otros platos.

Ingredientes: Para un tazón pequeño: 10 g de hojas de menta o hierbabuena (unas 50 hojas grandes); 10g de hojas de culantro (cilantro); 2 cucharadas de yogurt natural entero; 2 cucharadas de zumo de limón; 1/2 cucharada de azúcar moreno; 1 pizca de sal; pimiento verde picante al gusto según el grado de picante que se desee (yo puse una punta de cucharita de una pasta tunecina de pimiento verde en conserva). Además, la receta original llevaba 1 cucharada de café de concentrado de tamarindo, pero siguiendo recomendaciones de otras webs, lo he sustituido por el zumo de limón y el azúcar moreno.

Modo de hacerlo: Pasar todos los ingredientes juntos por la batidora.

Origen: La receta es una variación de Chutney menthe coriandre de  la página In My’s Kitchen.

 

Solomillo de ternera con salsa de vino

Ingredientes: filetes de ternera de buena calidad (solomillo, lomo, chuletón sin hueso, cadera o babilla), 2 cebollas de tamaño normal, 4 dientes de ajo, 1 vaso y medio de vino tinto, tomillo (a ser posible fresco), perejil, 50 g de mantequilla, aceite de girasol, sal y pimienta.

Modo de hacerlo: Es un plato que hay que hacer inmediatamente antes de  servir, salvo el principio de la salsa que se puede tener hecho.

Se pican cebolla y ajo muy menudito. A fuego muy suave se sofríe en la sartén con aceite de girasol, sin que se dore. Se añade el vino y el tomillo y se sube el fuego hasta que el vino se consuma a la mitad. Se aparta.

Se enciende el horno a fuego muy suave y se introducen los platos y la fuente en que se va a servir la carne.

En una sartén con muy poco aceite de girasol se hacen los filetes al gusto de cada cual (indicativamente, un minuto por cada lado). A medida que se van haciendo se colocan en la fuente que está en el horno (ya apagado) y se tapan con un papel de plata para que no se resequen.

Se retoma la salsa:  se calienta sin llegar a punto de ebullición, se aparta y se añade el perejil y la mantequilla, se acerca al fuego y se vuelve a apartar alternativamente para que la mantequilla se deshaga poco a poco y se trabe la salsa.

Se vierte la salsa por encima de los filetes y se decora con un poco de perejil picado. La salsa queda de un bonito color morado.

Es una adaptación de una receta de Anne Willan, Cocina visual, Rectas de carne ( p.38), un libro antiguo (1993), con fotografías de cada paso, lo que permite seguir las recetas muy fácilmente. Por cierto, está a la venta en todocoleccion por 10 €.

Bizcocho de manzana y frambuesa

Ingredientes: 1 kg de manzanas reineta, 150 gr de frambuesas (una barqueta), 55 g de salvado de avena, 55 g de salvado de trigo, 150 g de mantequilla, 200 g de azúcar, 4 huevos, 2 cucharadas de café de levadura química, 1 cucharada sopera y media de agua.

Modo de hacerlo: Ablandar la mantequilla hasta formar una pomada, pero sin que quede líquida. Mezclar bien los salvados y la levadura. Precalentar el horno a 180º.

Batir los huevos con el azúcar hasta que el azúcar deje de rechinar y la mezcla quede espumosa. Añadir la mantequilla y el agua y seguir batiendo. A continuación añadir la mezcla de salvados y levadura y batir hasta que quede todo bien ligado.

Pelar las las manzanas, cortarlas en cuartos, quitarles las partes duras del centro y cortarlas en rodajas no demasiado finas. Mezclar las manzanas con la masa del bizcocho con ayuda de una espátula y en el último momento añadir las frambuesas, mezclándolo todo con cuidado para que las frambuesas no se rompan.

Untar con mantequilla un molde de entre 20 y 25 cm y verter la mezcla. Meter en el horno precalentado.

La cocción durará unos 45 mn. El horno no se debe abrir durante la primera media hora. A partir de ese momento se puede abrir el horno para comprobar si el bizcocho está cocido hundiendo la punta de un cuchillo. El bizcocho estará hecho cuando el cuchillo salga limpio.

Salsa de queso

Ingredientes: 150 g de queso manchego curado (u otro queso con sabor potente: parmesano, grana padano, etc.), 50 cl de nata líquida o de yogur, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, romero (opcional).

Modo de hacerlo: Es una forma de aprovechar un resto de queso manchego que se haya quedado demasiado duro, aunque por supuesto se puede hacer con un queso recién comprado. Se puede utilizar otro queso que tenga un sabor significativo, supongo que incluyo un buen queso rallado de paquete (que sea manchego o grana padano).

Se ralla el queso si no lo está y se mezclan todos los ingredientes.

Se puede utilizar para acompañar muchos platos: una tortilla de espinacas, un filete de cerdo o ternera, una ensalada de lechuga, etc.